One thought on “Entrevista sobre el valor real del voto

  • El valor real del voto (electoral) dista mucho de ser lo que se define acerca de él: la participación decisiva en el futuro politico del país. La pepeleta pasa a ser el cromo de menos valor práctico en todos los jeugos participativos conocidos, noo se peude intercambiar por nada util. Convencer a la sociedad para que vote en masa sin siquiera estar informada de la proporcionalidad real entre su voto como electora y sus presuntos representanates como elegidos es para reconocerlo como la mas grande artimaña del sistema. Consigue cada década arrastrar a distitnas convocatorias millones de electores reapartidos en sus circusncripciones para darles un sentido participativo. A eso le llaman democracia. Con el lenguaje preciso diremos que es participación social para reconfigurar las bancadas de un parlamento en cada fecha que toca.
    El poder tiene perfecfamente calcuado que esa participación circense del electorado lo amordanza entre cita electoral y la siguiente esperando a que sus elegidos hagan el trabajo por la sociedad en cuanto gestionar sus intereses. El sistema elec toral se traduce en una mordaza psicológica ya que relega al elector a sumple especdtador de lo que hacen sus presuntos representantes.
    Antes de que un votante actúe cmo tal ya ha se ha tragado la trampa en la que decide meterse. Acepta el engaño sumisamente porque es lo que mas se corresponde con su desidia. La democracia real noo tiene nada que ver con la electroalista, tiene que ver con la participación conitnuada y sostenida de cada ciudadana en la gestion publica. Democracia no significa participacio nelectroal, significa cogesstion social del poder siendo la participacion una condicion necesaria pero no suficiente.
    Mientras la sociedad siga con tal engaño seguirá expresando su infracultura politica, su idiocia pandemica y generalizada por la cual se desentiende de los asuntos de interés publico, dejandolos en manos de gestores erróneos por noo decir fraudulentos y corruptos.
    Al engaño colectivo general hay que añadir una disposicion consentida al desentendimiento de la politica real, confundiendo por politica lo que hacen las vedettes en escena en las diversas galerias institucionales. Es mjuy humano, y sobre todo muy ibérico, desentenderse de los asuntos de resposnabilidad colectiva, para dejarselos en manos de los más inútiles, para luego criticarlos cuando éstos exhiben su inutilidad.
    El valor real del voto es un valor teórico. Sería aquel que concede al votante la capacidad de supervisión de lo que vota. Tan pron to queda demostrado que su elegido es el trepa no ineresado en elbien comun si noo en su bien particular debeeria botarlo -con b- a puntapies. Eso se descubre a los pocos días. Pero no hace falta llevar al inutil de turno al escenario para demostrar que exhibirá sus credenciales de inutil. Esta en el propio sistema electoral la gran trampa de la que son co-responsables todos los partidos, incluidos los mas criticos que se prestan a formar parte del juego, y por supuesto a cobrar por jugar en él.
    Los parlamentos de esa guisa (unos mas y otros menos) noo representan a la sociedad, por noo representarla nii siquiera informan del censo poblacional que realmente ha votado. Este siempre es una minoria de participantes (que puede estar por debajo del 30 por ciento a partir de dividir en el dividendo el numero poblacional total por el numero de participación real sin contar la abstencionista), pero incluso dentro de la participación real, deerminada cifras que noo llegan a un minimo noo colocoan ni a un solo parlamentario en el foro de los grillos.
    Por otro lado, el formato de perpetaur a los partidos mas numericos con mas privilegios para seguirlo siendo condenan a las minorias parlamentarias a que sigan siendo minorias históricas.
    Por encima de cada voto cuenta la posicion pernal u elaborativa de cada ciudadanoa. No hay mecanismos suficientes srticulados para recoger todo ese caudal de sabiduria popular ¿por qué?simplemente porque noo interesa. El sisstema sigue invirtiedo en la sociedad de lespecdaculo en la que con una plantilla de un par de miles de actores por no decir un par de cientos -los politicos de todas clases mas mediáticos- para todo un pais de 45 millones les basta para tener entretenidas a las masas por décadas y decadas. La sociedad se deja, y así nos va.
    Si preguntaramos en un ampllio sondeo, las gentes están hartos de tanto monodiscurso desde el poder que llega al hastio y preferiría conocer las opiniones politicas de esa masa de millones relegada al silencio a perpetuidad.
    En cuanto la cogestion politica y la elaboracion de leyes necesita encontrar formas extraparlamentarias para hacerse.
    Sépase que hay mas sabere cuantitativo y cualitativo fuera del ámbito de la profesionalidad poltiica con cargos de poder que dentro de ella.
    El valor del voto electoral es nulo, porque en el mejor de los escenarios posibles, en que la tendencia mayoritaria de la base votante se incline para la opción mas progresista, luego, los que no están dispuestos a perder sus privilegios, sabotearán la realidad legalizada por canales fraudulentas (véase lo que está pasando en Venezuela actualmente lo que pasara en chile a mediados de los 70, hay un patron historico de comportamiento del poder indispuesto a ser desposeído)

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